Entrenamiento y simulador

Ninguna asesora nueva atiende a un cliente real sin haber practicado antes con clientes simulados.

Clientes simulados sacados de sus propias conversaciones, que dudan, objetan y desconfían como los suyos. Para la asesora que empieza y para la que lleva años.

Devolución · LEAD10X7,5de 10 · 27 de 36 puntos
2Leer cómo llega el cliente
1Hacer sentir lo que está en juego
2Presentar sobre lo que pidió
0Vender el después
Así lo hizo una compañeraCliente: «…»Asesora: «…»
Frase guía «Para que mañana ya…»
Para el jefe de formación

La curva de aprendizaje no se paga con clientes reales.

Hoy
Con lead10x
La asesora nueva escucha unas llamadas, lee un manual y sale a la línea a aprender con los clientes que llegan.
Practica por voz con los clientes difíciles de su canal y llega a la línea sabiendo qué hacer cuando el cliente duda, objeta o no decide.
La capacitación es la misma para todo el equipo, aunque cada asesora falle en algo distinto, y lo aprendido se diluye a las pocas semanas.
Cada asesora trabaja una conducta por semana, la que más ventas le cuesta a ella.
El entrenador no tiene tiempo de escuchar llamadas completas de cada persona.
El entrenador recibe el minuto exacto de cada práctica donde se jugó la conducta, y la sesión dura 20 minutos.
Cómo es una práctica

Llamar, colgar y saber qué cambiar.

01

La asesora elige a su cliente

Uno de los clientes de su canal, o un cliente sorpresa fácil, normal o difícil. El entrenador también puede asignarle la práctica de la semana.

02

Atiende la llamada por voz

Habla como lo haría en la línea. El cliente responde, interrumpe, pide datos, duda y objeta. Los datos que da son inventados.

03

Recibe su devolución

En uno o dos minutos llega la nota explicada punto por punto, lo que se oyó, qué es hacerlo bien, el ejemplo de una compañera cuando existe y la frase para empezar mañana.

El ejemplo de la compañera solo aparece cuando una llamada real del equipo lo hizo de forma indiscutible en una situación como la de la asesora. Si nadie lo ha hecho todavía, la devolución lo dice.

Para el entrenador y el supervisor

El entrenamiento de cada asesora, en una sola pantalla.

Hoy
Con lead10x
El entrenador arma a mano lo que cada asesora debe practicar y no sabe si lo hizo.
Asigna la práctica de la semana a una persona, a un equipo o a todo su equipo, con el cliente y la conducta que quiere trabajar, y ve cuántas prácticas lleva cada una.
La asesora nueva espera a que alguien tenga tiempo de prepararla.
Las 4 semanas del ingreso se asignan de una vez, desde su primer día.
El supervisor se entera de cómo va el equipo cuando ya se perdieron las ventas.
Ve a toda su línea, entrenador por entrenador, con la última nota de cada asesora y la conducta que está trabajando.
Practicar con un cliente que ya se conoce de memoria deja de enseñar.
El entrenador arma un cliente sorpresa y fija lo que quiere poner a prueba. La asesora no sabe qué le va a tocar.
La dirección se entera de si el entrenamiento sirvió cuando ya pasó el trimestre.
El entrenador, el supervisor y la dirección ven en un tablero, semana a semana, cuántas asesoras practican, cómo va la nota y qué conductas suben o se estancan.
A la asesora le dicen que «le faltó algo», pero no sabe en qué momento de la llamada.
En su devolución escucha su propia voz en el momento de cada conducta. Solo la oyen ella, su entrenador y su supervisor, y el audio se guarda solo si ella lo autoriza.

Cada persona ve solo lo que le corresponde. La asesora ve sus prácticas, el entrenador las de su equipo y la dirección todo su canal.

Entrenamiento permanente

Lo aprendido no se va con la rotación.

El entrenamiento sigue cuando termina el programa. Las asesoras nuevas entran al mismo camino desde el primer día y el equipo sigue practicando las conductas que mueven la venta, con la medición mensual para saber si se mantienen.

Semana 1 a 4

La asesora nueva practica en orden cómo leer al cliente que llega, cómo descubrir lo que está en juego, cómo presentar sobre lo que pidió y cómo cerrar sin presionar.

Cada semana

Una conducta, una sesión de 20 minutos con el entrenador y la práctica con el cliente que la pone a prueba.

Cada mes

Una muestra de conversaciones reales medida con la misma escala, para saber si el equipo va mejor o peor y en qué.

El simulador no se vende solo: se entrena lo que se midió.

Los clientes simulados salen de su diagnóstico. Sin él, sería una práctica genérica más.